No dejaba de entregarse.
Y siempre perdía en el intento.
Tal vez por entregarse, precisamente.
Tal vez por no hacerlo lo suficiente.
UN CAPRICHO MOMENTÁNEO
-
─Vendré en un momento.
Y, sin más, se fue.
Lore le vio doblar la esquina que delimitaba su dormitorio hasta que su
figura no fue sino un vago recuerdo. No...
Hace 11 años

A veces nos engañamos creando unas expectativas muy altas para algo o alguien que no lo merece.
ResponderEliminarNos pierden la ilusión y las ganas.
No creo que el problema sea que te entregas mal, sino a quien le regalas tu entrega.
No debemos tener prisa.
Encontrarás quien te haga feliz, estoy seguro.
TeNo entregaras, ni mucho ni poco... lo haras de la única forma que hay, sin reservas.